Seguro que más de un veterano de la Burning ha sentido un escalofrío al recordarlo.

Para los que no lo recuerden, allá va una pequeña batallita introducción.

Allá por el 2007, con la Burning recién salida, había dos tipos de raids: las de diez, que en un principio se limitaban a Karazhan (Zul’Aman salió mucho después), y las de veinticinco, que eran consideradas las de verdad, las serias, el high end. Cosas como Tempest Keep, Black Temple, etc.

Si uno era un jugador novato, como lo era la inmensa mayoría por aquel entonces, tenía una única opción si quería empezar a raidear. Esa opción pasaba por irse a una guild que estuviera raideando Karazhan y APRENDER (quedense con este concepto) a raidear mientras se equipaba. Se explicaban bosses, se explicaban roles, y si había que estar cinco minutos explicando pues se estaba, y aquí paz y después gloria. Se hacían runs semanales a Karazhan, que costaba de limpiar porque era una raid llena de pulls jodidos, de cc y de su puta madre, y así se iba equipando a los nuevos.

Cuando esa guild conseguía un roster más o menos estable, de unos treintayalgo jugadores para permitir rotaciones, se planteaba pasar a la liga de los mayores en TK, BT y SSC. Solo que no. Nunca se podía llegar a esa meta porque en cuanto equipabas y enseñabas a la gente se te piraban a guilds donde ya estuvieran farmeando los primeros bosses, o que estuvieran montando r25, y te dejaban jodido, sin roster, habiendo perdido tiempo y con un cabreo de tres pares de cojones.

Haciendo un poco de abogado del diablo, y sin dejar de comprender lo frustrante que resultaba eso (recuerdo como eso se cargó la primera guild en la que estuve), las academias de raideo, como se solía conocer a esas raids, fueron las responsables de que en la Wrath todo el mundo tuviera una oportunidad para raidear, y que, sobre todo, pudieras encontrar raiders competentes con sólo pegar cuatro gritos por el canal de comercio. La gente que aprendió a raidear en la Burning, aunque fuese sólo en Karazhan, fueron los que hicieron posible que se pudiesen encontrar players con manos y experiencia en cuanto uno de tu guild se te iba a otra.

Creo que deberíamos volver a ese sistema porque últimamente no hay Dios que encuentre un player decente ni a tiros.

Recuerdo cuando decidí que volvería a raidear con el Druida, a principios de año, cuando ya estaba en la Alianza. No tenía claro si raidear con el Paladín o con él, pero la cabra tira al Exodar y uno siempre será Druida feral tank. Así que me puse a buscar, a indagar, y respondí un anuncio de reclutamiento de Dramah. Entré y me explicaron que por falta de gear me tocaría rotar salvo para los bosses de farmeo, y no puse ninguna pega porque yo hubiese hecho lo mismo. La primera raid que hice con ellos, en Blackwing Descent, donde yo sólo había tankeado los dos primeros bosses, fue infartante. Recuerdo incluso apagar la música (siempre raideo con música; pero no la del juego, la del Spotify) para concentrarme en las explicaciones y hacer bien mi trabajo en cada try.

Al final de la raid recibí varios whispers felicitandome y deseando que ojalá me quedara. Qué quieren, uno se emociona con estas cosas. Pero lo importante, lo que me hizo pensar, fue una cosa que me dijo el otro tank: “por fin alguien que juega con el monitor encendido“.

Ahí me di cuenta que la sangría de jugadores que ha habido en Cataclysm ha sido, sobre todo, una sangría de veteranos. Que lo que queda son los novatos que ni siquiera han visto a Arthas, mucho menos a Kel’thuzad y ni de coña a Malchezaar. Y que por la propia inercia del juego se espera de ellos que sepan raidear cuando es evidente que no saben. Gente que le pega a los adds que canalizan en la entrefase de Alysrazor, gente que se come trampas a dos carrillos en Shannox, gente que sigue pegandole a la araña cuando hay spiderlings en Beth’tilac y, sobre todo, gente que la jode en Ragnaros con las mil putadas que te hace.

Errores de bulto de posicionamiento, de focus, de un montón de aspectos que los raider veteranos hacemos hasta dormidos porque llevamos cuatro años haciendolo. Obviamente, eso conlleva agotamiento de paciencia, gritos por Ventrilo, kicks, malas caras, etc.

Creo que habría que volver a dar clases. Yo mismo, cuando era oficial de tankes, me llevaba a los novatos a Hornos y Murallas, allá en Hellfire, para enseñarles lo más básico del tankeo. Cosas como poner un boss SIEMPRE de espaldas a la raid, moverse del fuego, cortar casteos, apartarse, como hacer pulls, como pedir cc’s, etc. Más de un tanke aprendió a tankear a la sombra de mi oso y después hizo un papel digno en Ulduar. Pero porque era algo que la gente no entendía: que eran una inversión de futuro.

Que en la tesitura de la Wrath, donde todo el mundo sabía raidear, coger a un chaval recién llegado y enseñarle lo que tenía que hacer era asegurarse de que se pegaría a ti como una lapa y no se iría de tu guild. Porque vería avance (en parte gracias también a su esfuerzo) y buen ambiente en la guild, y eso es lo único que se necesita para ser feliz en una guild de avance.

Deberíamos volver a ese sistema.

Hoy en día es casi imposible encontrar un raider que no sea a) novato, b) rebotado de varias guilds y resabiado, c) un completo inútil que siempre ha sido un carried. Y con eso no se mata a Ragnaros. Sólo hay 44 guilds en Cruelty que hayan tirado a Ragnaros en normal, sea en 10 o en 25. Vayanse a Wowprogress y compruebenlo, no miento. Eso es un síntoma de que las otras sopotocientas guilds están llenas de mancos, novatos y carrieds.

Y la solución, pese a lo que opinen ciertos pr0s que en su vida han echado una mano más que a ellos mismos, no pasa por juntarse con conocidos que sepas que tienen manos, porque estamos en las mismas. La solución es enseñar a raidear al novato. Es llevarselo de paseo a las zandalaris y explicarle por Ventrilo por qué se hacen así las cosas. Es irse a Blackwing, a Bastion o a Throne y decirle al milímetro lo que tiene que hacer y tener paciencia para que aprenda. Es forjar un raider en vez de perder tiempo intentando encontrarlo. No lo busques: fabricalo.

Ahí fuera hay gente con madera, siempre la ha habido. La diferencia es que ahora la mayor parte no quieren aprender o creen que lo saben todo cuando es evidente que no es cierto. Y la solución no es acusarle de nada, porque eso le impulsará a huir hacia adelante. La solución es enseñar a pescar al que no tiene peces.

Así se evitarían cosas como la de esta mañana en Occu’Thar, donde ha entrado alguien con save a la instance y una de las soluciones que han propuesto ha sido que resetearan la instance. Hay que joderse, y nosotros como unos tontos esperando una semana para entrar a Firelands cuando es tan fácil como darle click derecho al marco del RL y resetear la raid.

Ojo, no hay que confundir al manco o al carried con el novato. Un novato es alguien que no sabe pero que quiere aprender, que no le molesta que le enseñen. Un carried es alguien que no aprende porque, total, desde el suelo se raidea de puta madre. Y un manco es un DK tank que gema fuerza porque Dios le ha hablado directamente, o algo así, y no tolera que se discuta su itemización. O un palatank que nunca se equivoca y que le dice al healer que no se preocupe, que ya si eso se cura él solo si hace falta. A esos ni agua, o aprender a comportarse o puta puerta que se les da.

Si mañana en mi guild me dicen que van a fichar a catorce novatos para enseñarles y montar r25 les contestaría dos cosas: a) “Me parece perfecto, me ofrezco como RL si hace falta“, y b) “Espero que eso no impida que hagamos tries a Fandral, quiero mi puto palo de gato en llamas“.

Eso sí: les haría conocer el infierno.

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